Elegir el anillo de compromiso es algo único en la vida. Ofrecemos asesoramiento personalizado en este viaje que estás a punto de emprender, explicándote cada detalle acerca de las 4Cs del diamante estilo y variantes según estilos. Contáctanos
Un anillo de compromiso no es solo un símbolo. Bien elegido, es la primera joya patrimonial de una familia. Le acompañamos paso a paso para que la decisión sea tan acertada como emocionante.
Todo empieza por su historia: cómo es la persona que lo llevará, su estilo, sus gestos, lo que les une. A partir de ahí, el anillo empieza a tomar forma.
Talla. Es la que da el brillo y la que más se aprecia a simple vista. Nunca conviene sacrificarla.
Color. Se mide de la D a la Z. De la D a la F el diamante es incoloro; de la G a la J, casi incoloro, con una blancura igual de luminosa a simple vista.
Pureza. Las inclusiones son la huella de la naturaleza en la piedra: si no se aprecian a simple vista, no restan nada a su belleza.
Quilates. Equilibramos tamaño y calidad: un diamante algo menor pero mejor tallado suele lucir más.
Recomendamos diamantes con certificado de un laboratorio gemológico de prestigio internacional, como GIA o IGI.
Solitario, con orla, de tres piedras o totalmente a medida. En oro de 18 quilates o platino, según su tono de piel y su estilo de vida. También podemos crearlo a partir de joyas de la familia.
Le ayudamos a acertar con la talla con total discreción si el anillo es una sorpresa, y lo entregamos con su certificado y su factura.
Déjese guiar por el brillo. La talla es lo que hace que un diamante cobre vida; el color y la pureza lo completan, y el tamaño llega después. Así el anillo emocionará hoy y seguirá deslumbrando a las próximas generaciones.
Le esperamos en una cita privada. Solicite su asesoramiento privado o escríbanos a joyeriadeinversion@gmail.com